Todos sabemos que el pH es una medida importante para cualquier entrada de fertilizante. La mayoría de nosotros también sabemos que el pH del medio es un gran factor en la disponibilidad y absorción de nutrientes. Lo que sólo unos pocos entienden es la importancia del pH de la propia planta, ¡así que de eso se trata este artículo!

Cuando un médico homeópata toma una muestra de sangre, una de las primeras cosas que analiza es su pH. También puedes comprobar el pH (de la orina o la saliva) con papel de tornasol o un medidor de pH. El nivel de pH de tu cuerpo es un indicador clave de tu salud general. Un pH bajo (ácido) es una invitación directa a las enfermedades y los patógenos. Un pH más alto permite a tu cuerpo resistir estos ataques de forma natural.

Las plantas son un sistema biológico vivo como nosotros, y las mismas reglas se aplican aquí. Por ejemplo, si una planta está infectada con oídio (una infección fúngica sistémica), está garantizado que tiene un pH bajo de savia de la planta (<5).  La buena noticia es que si aumentamos el pH, podemos prevenir a que el oídio no aparezca. Eso es porque la planta enviará una señal diferente que no atraerá a los hongos. (¿Te perdiste nuestro artículo sobre las señales de las plantas? ¡Pulsa aquí para leerlo!)

¿CÓMO SUBIR EL PH EN LA SAVIA DE LA PLANTA?

Hay muchos productos que tratan los problemas de moho, como el bicarbonato de potasio y los quemadores de azufre, por ejemplo. Lo que hacen es elevar el pH de la superficie de la hoja, matando las esporas de hongos e impidiendo que sobrevivan. Desafortunadamente, estos son tratamientos tópicos, y algunos patógenos, como el oídio, se meten en la planta y pueden resistir a estos tratamientos. La única manera de combatir este tipo de enfermedades sistémicas es con un tratamiento químico tóxico O cuidando el interior de la planta. Para esto tendremos que elevar el pH de la savia de la planta.

Una nota importante: es mucho más difícil elevar el pH de una planta si ya está infectada. Esto pasa con los cultivos de ciclo corto. Una vez que una planta está enferma o bajo ataque, con sólo unas pocas semanas hasta la cosecha, probablemente no curará el problema. En este punto, sólo se puede tratar el síntoma.

Otro gran obstáculo en el aumento del pH de la savia interna de las plantas ya infectadas es que la mayoría de las infecciones y patógenos exudan compuestos ácidos que continuamente bajan el pH. Si ya estás en una situación en la que tus plantas ya están infectadas, puede que se requieran tratamientos tópicos. Pero recuerda que las aplicaciones químicas estresan aún más a la planta e invitan a más problemas, así que procede con precaución.

El mejor enfoque es mantener una planta saludable desde el principio. Esto creará un ambiente para que resista naturalmente los ataques desde el principio.

El calcio y el magnesio son algunas de las herramientas para elevar el pH de la savia de la planta. Tienen efectos alcalinizantes en una solución de nutrientes (elevando el pH). Debido a que el calcio es un nutriente inmóvil y tiende a encerrarse en el suelo, las deficiencias son comunes. El magnesio suele ser deficiente debido al efecto antagónico del potasio. (¿No estás seguro de lo que es el antagonismo de los nutrientes? Haz clic aquí!)

Puedes optimizar la absorción de calcio y magnesio con L-aminoácidos y ácido mono silícico. Esto elevará y estabilizará el pH.

Recuerda que estos hongos y plagas son atraídos por las plantas debido a su bajo pH y Brix, o porque no son saludables de alguna otra manera.  Si un cultivador sabe como elevar estos dos importantes factores, la mayoría de sus problemas con las plagas y enfermedades serán eliminados. Además, las plantas más sanas producirán más, y de mayor calidad. (¡Lee más sobre el Brix aquí!)

La mineralización adecuada es la clave. Obtener más nutrientes en forma adecuada en el tejido de la planta desde las primeras etapas de crecimiento asegura la salud general. El enfoque Aptus se centra en aumentar la salud de la planta desde las primeras etapas a través de una nutrición equilibrada adecuada y una mayor biodisponibilidad.

Entiende que esto no significa alimentar más y más de ciertas “cosas buenas”. La forma adecuada, la biodisponibilidad y el momento oportuno son más importantes que la simple cantidad.

Recuerde que la selva tropical no utiliza productos químicos y tratamientos para combatir las plagas. Y aún así continúa prosperando sin nuestra ayuda. Eso es porque la planta enferma ocasional se elimina con la ayuda de las plagas en descomposición y las fuertes resisten naturalmente. Apliqua esta mentalidad a tu entorno de crecimiento y muchos de tus problemas de plagas desaparecerán.