Saber identificar y solucionar los problemas de las plantas es una habilidad esencial tanto para los agricultores como para los jardineros. Pero, al final del día siempre es mejor prevenir los problemas mediante la comprensión de la causa subyacente. Cuando se proporcionan los nutrientes adecuados a la planta desde el principio, en la secuencia correcta y en las cantidades adecuadas, la planta puede seguir creciendo y se evitan los problemas.

Todos hemos estado allí, vas a tu jardín y notas que tus plantas muestran algunos signos de problemas en sus hojas. Mientras intentas combatir el pánico, vas a Internet, o incluso a abrir un libro, para referirte a la decoloración de las hojas u otros síntomas que puedas ver. A menudo no está 100% claro cuál es el problema exacto, así que eliges el problema más común y lógico. Luego, corres a la tienda de jardinería y compras un supuesto “remedio” para tratar de arreglar tus plantas.

Esto normalmente no tiene mucho éxito, ya que los cultivadores tienden a hacer la pregunta equivocada.

Pregunta Típica: “¿Por qué mi planta tiene este síntoma y cómo lo arreglo?”

Una pregunta mejor: “¿Por qué mi planta tiene este síntoma y cómo puedo prevenirlo?”

DEFICIENCIA DE NITRÓGENO

La deficiencia de nitrógeno a menudo se diagnostica erróneamente. Normalmente aparece como un amarillamiento uniforme de las hojas, lo que indica una lentitud en la fotosíntesis. En un intento por solucionar el problema, a menudo nos apresuramos a suplementar con más nitrógeno. Esto puede solucionar el problema en algunos casos, pero no siempre soluciona el problema en cuestión.

El nitrógeno se mueve de las raíces a las hojas inferiores. Después de eso, la enzima nitrogenasa ayuda a mover el nitrógeno desde las hojas inferiores (más viejas) hasta el nuevo crecimiento. La nitrogenasa es estimulada por la presencia de molibdeno (Mo). Si el molibdeno es deficiente, este proceso se retrasa y pueden aparecer deficiencias en las hojas superiores de la planta.

Por lo tanto, si las hojas superiores se amarillean y las hojas maduras inferiores siguen estando tan verdes como deberían (con los niveles adecuados de nitrógeno), es más probable que sea un problema con el molibdeno. Si ese es el caso, añadir nitrógeno adicional sólo puede causar problemas no deseados en el medio de cultivo.

DEFICIENCIA DE CALCIO

Otra “deficiencia” común que puede haber encontrado en su jardín es el calcio. El calcio es inmóvil y difícil de tomar y transportar para las plantas. Cuando aparecen los primeros signos de una deficiencia de calcio, nos apresuramos a suplementar con un producto de calcio y magnesio. Sin embargo, la mayoría de las veces el problema no es la falta de calcio en el medio, sino la biodisponibilidad!

La causa principal es la secuencia bioquímica rota. (¿No sabes cuál es la secuencia bioquímica? ¡Pulsa aquí para saber más!) Quizás el boro o el ácido silícico no esté disponible o esté bloqueado. Entendiendo esta secuencia puedes proporcionar a tus plantas la solución correcta que realmente resuelva el problema y no solo actúe como una solución temporal. (Haz clic aquí para aprender más sobre la secuencia bioquímica de la nutrición de las plantas)

Combinar la habilidad de diagnosticar problemas con la comprensión de la secuencia bioquímica es la forma más efectiva de resolver problemas con precisión.

Estos dos ejemplos ilustran claramente que la mayoría de las veces el diagnóstico de los problemas de las plantas no es tan fácil como la simple observación de la decoloración de las hojas o los patrones de crecimiento. En realidad, estos síntomas son sólo pistas, no respuestas. Para asegurar el diagnóstico adecuado, el tratamiento y la posterior prevención, los cultivadores necesitan mirar más profundamente. 

La secuencia bioquímica de la nutrición de las plantas es una herramienta indispensable para ayudar con eso!